«Hijo mío, está atento a mis palabras;
Inclina tu oído a mis razones. No se aparten de tus ojos;
Guárdalas en medio de tu corazón; Porque son vida a los que las hallan,
Y medicina a todo su cuerpo.» Proverbios 4:20-22
Descubre más desde EVANGELIO PURO
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.