La verdad libertadora acerca de la encarnación de Dios en Jesucristo.
2 Corintios 5:19 «que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación.»
- El pecado ha separado al hombre de Dios. Isaías 59:2 «pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír«. Es por ello que el hombre nace físicamente vivo, pero espiritualmente muerto.
2. Todos nacemos con el pecado original y condenados a la muerte eterna. Romanos 5:12 «Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron. « La paga del pecado es la muerte, no solo física, sino también espiritual, es decir, separados de Dios para siempre, pues Él es Santo, y el hombre pecador. La santidad y el pecado no se pueden mezclar, así como no se mezcla el agua con el aceite, pues sus naturalezas no lo permiten.
3. Dios se encarnó para poder pagar la deuda del hombre y morir en su lugar. 2 Corintios 5:21 «Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.» Jesúcristo no vino al mundo para condenarnos, sino para salvarnos, porque el hombre ya nace bajo condenación. Juan 3:17 «Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.»
4. Solo Jesús, siendo hombre y Dios a la vez, podía realizar esa obra. Como hombre, nos podía representar y tomar nuestro lugar, y como Dios, podía pagar en la eternidad, el pecado de toda la humanidad. Jesucristo tenía que triunfar en donde Adán fracasó: la obediencia a la ley. Solamente un hombre justo podía morir por los injustos. Para ello, tenía que nacer sin pecado, vivir sin pecado y morir sin pecado, para poder morir por el pecador, y solo Jesucristo cumple con este requisito de la ley. Es por ello que, sólo Él es el camino para llegar al Padre, porque nadie más tiene los requerimientos para sustituirnos de manera legal, y solventar la deuda con la ley Divina.
5. La obra de Cristo está disponible universalmente, pero solo aplica en aquellos que voluntariamente la aceptan. La Biblia dice en Juan 1:12 «Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;«
MOMENTO DE REFLEXIÓN
¿Desea usted recibir la vida eterna que Dios le ofrecer por medio de Jesucristo?
¿Desea que Cristo pague por su pecados, y le imparta su justicia?
Lucas 9:56 «porque el Hijo del Hombre no ha venido para perder las almas de los hombres, sino para salvarlas. «
La vida de Cristo se recibe con arrepentimiento, fe y confesión. Romanos 10:8-11 «Mas ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos: que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación. Pues la Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado. «
Si usted, con toda sinceridad rinde hoy su vida a Jesucristo, Él le limpiará de todos sus pecados, le impartirá el don de la vida eterna, e inscribirá su nombre en el Libro de la Vida.
Juan 5:12 «El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida.»
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