“No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres. Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres..No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal”.

ROMANOS 12:17-18, 21

El mundo busca la paz sin poder encontrarla, pues la busca de la manera equivocada: con violencia, odio y venganza. Pero como dice el profeta Oseas, “Porque sembraron viento, y torbellino segarán; no tendrán mies, ni su espiga hará harina; y si la hiciere, extraños la comerán.” (Oseas 8:7). Es muy probable que de ese versículo proviene el dicho popular, “el que siembra vientos, cosecha tempestades”.

De la misma manera que el fuego no se apaga con más fuego, sino con agua, así también el mal no se apaga con más daño y maldad, sino por el contrario, con el bien. El Dios creador del universo nos ha dejado esa ley, para que busquemos la paz, y todas sus leyes son para nuestro bien.

El mal trae aflicción, pero el bien trae paz al corazón del hombre.

¿Cómo puede contribuir para que en su familia, iglesia, trabajo y nación haya más paz? Haciendo el bien.

Como bien lo dijo el apóstol Pablo, No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal”. (Romanos 12:21).