“Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia.Reconócelo en todos tus caminos,Y él enderezará tus veredas.No seas sabio en tu propia opinión;Teme a Jehová, y apártate del mal; Porque será medicina a tu cuerpo,Y refrigerio para tus huesos.”

Proverbios 3:5-8

No hay nada más engañoso que el corazón del hombre. Confiar en nuestros propios pensamientos, nos lleva siempre a frustración, decepción y desesperanza. Pero Dios es Omnisciente, y si le encomienda sus planes y deseos, sin duda alguna, él enderezará su caminar y le llevará por senda segura.