“Durante el siglo XIV hubo en Europa la llamada “peste negra”.Una de cada cuatro personas murió a causa de esa peste; no se le podía controlar, ni se sabía cómo combatirla. ¿Sabe que fue lo que finalmente terminó con la peste? !LA BIBLIA!

Finalmente se volvieron a la escritura. Levítico 13:46 dice: “Todo el tiempo que tenga la llaga, quedará impuro. Siendo impuro, habitará solo, y su morada será fuera del campamento”.

Fue con la Palabra de Dios que aprendieron a poner a los enfermos en cuarentena.

La ciencia cambia, pero !la Biblia no!.

El apóstol Pablo en su carta a Timoteo nos confirma la veracidad y confiabilidad de la Biblia:
“Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra. ” Tim. 3:16-17.

Es tiempo de volver a las Escrituras y estar bajo la voluntad de Dios revelada en su Palabra, la cual es buena, agradable y perfecta. Bien lo decía el rey David, “Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino” Salmos 119:105.

Y a usted, ¿qué lo guía?